Crítica / Canciones para después de una guerra
El curioso caso de Canciones para después de una guerra

Cuatro meses de proyecciones ininterrumpidas, en su pantalla de estreno lleva la película española Canciones para después de una guerra. Y parece tener todavía cuerda para rato…

(…) Cuatro meses de exhibición, a cine lleno, mantienen en el aire la pelota. Quienes hicieron la guerra del lado vencedor o apoyaron y apoyan sus dictados y su carta ideológica, hacen oídos sordos al comentario irónico de las canciones para volver a emocionarse con la gallardía de las banderas victoriosas, las concentraciones en la plaza de Oriente y el reencuentro en el muelle de Barcelona con los repatriados de la estepa…

(…) Por añadidura, es fácil detectar en las largas colas que siguen formándose ante las taquillas, la presencia permanente de la juventud, que quiere conocer “cómo fue aquello”, las “batallitas” que escucharon referir, una y otra vez, a sus papas…Canciones para después de una guerra se ha convertido, adicionalmente, en un título para el hit parade. (…)