Crítica / Caudillo
Marco para la interpretación

(…) El problema de las películas de Martín Patino es que a uno le gustaría verlas en su casa, en un proyector propio, donde se pudiera parar, retroceder y repetir para captar al detalle los mil y un puntos concretos, no especialmente principales, que se captan en el fondo. Naturalmente, los hechos que se narran se prestan a una subjetividad no sólo del propio autor, sino del propio receptor, y aunque los marcos de interpretación son más limitados que en Canciones…, caben diferentes emociones. Lo que no cabe duda es que, pese a la crueldad y falta de humanidad de los hechos, la película está llena de humanismo (…)